16 de noviembre de 2017

¿Por qué Polonia es cabeza de serie y España no?


Tras la victoria de Perú ante Nueva Zelanda y su apoteósica clasificación para el Mundial de Rusia 2018, ya se conocen las treinta y dos selecciones que se medirán las caras en el país del este el próximo verano. Un torneo que selecciones míticas como Italia, con sus cuatro campeonatos del mundo, Holanda, tercera en Brasil 2014 y subcampeona en Sudáfrica 2010, y Chile verán a través de la televisión. Y un escenario óptimo para que escuadras como la mencionada Perú, ausente en una cita mundialista desde España 1982 y Egipto, que no pisaba la máxima competición a nivel internacional desde Italia 1990, se midan ante neófitas como Islandia y Panamá.

Así pues, en el sorteo, que tendrá lugar el próximo 1 de diciembre en el Palacio del Kremlin en Moscú, una de las sorpresas será la irrupción de la selección de Polonia en el primer bombo, reservado a los cabezas de serie del certamen y, por tanto, a las selecciones con mayor coeficiente de puntos en el Ránking FIFA. Un bombo en el que, amén del combinado polaco, figuran nombres como la actual campeona Alemania, Brasil, Francia, Portugal, Argentina, Bélgica o la anfitriona Rusia. Pero, ¿por qué España, campeona del mundo en 2010 y de Europa en 2008 y 2012, no está en el primer bombo y Polonia sí?

Este dato desconcierta tanto como que sea la primera vez en la historia que la bola de Polonia ruede en él. Cabe destacar que la mejor participación del cuadro bialo-czerwoni, ausente desde Alemania 2006, data de los Mundiales de Alemania Federal 1974 y de España 1982, en los que coparon el tercer puesto de la competición. La decisión tomada en los despachos de la Federación Polaca ha sido la clave para que eviten a los grandes cocos en el sorteo del próximo 1 de diciembre. Y es que, tras el último amistoso empatado ante Eslovenia por 1-1 en noviembre de 2016, el máximo organismo del fútbol polaco decidió no jugar más partidos de dicha índole. Ese sería el único amistoso que jugarían tras la conclusión de la Eurocopa de Francia para no correr el riesgo de perder puntos en la clasificación y así poder lucir su flamante puesto en el primer bombo.

Dicho sea de paso, la Clasificación Mundial de la FIFA valora únicamente para su cómputo los resultados cosechados en los últimos cuatro años. A la media de puntos obtenidas en ese período, se aplica una ponderación de un 20% a los puntos de hace cuatro años, un 30% a los de hace tres años, 50% a los de dos años atrás y el 100% a los del presente. Además, también se cuenta la importancia de los partidos en orden creciente: amistosos, clasificación, Eurocopa y Mundial; sin olvidar en último lugar el puesto que ocupe el rival al que se enfrente en el Ránking FIFA.

Dado que la normativa de la FIFA establece que las selecciones deben jugar cinco partidos al año, sin importar si se trata de partidos oficiales o no, la flamante clasificación de las Białe Orły a la cita rusa y el número de encuentros disputados el pasado año, le ha permitido escalar puestos en la Clasificación FIFA para asegurarse ser cabeza de serie. No obstante, sí bien es cierto que Polonia jugó dos partidos amistosos recientemente ante Uruguay (empate 0-0) y México (derrota por 0-1). Sin embargo, ambos partidos no contarán en la puntuación mundial, dado que la lista se actualiza el 23 de noviembre que, aún así, no interferirá en absoluto al escalafón obtenido por Polonia de cara al Mundial. La gran damnificada de esta casuística será España, octava en el Ránking FIFA, cuya plaza en el bombo 1 será ocupada por la anfitriona Rusia, quedando relegada al segundo bombo.


FUENTE: Álvaro Olmedo: La triquiñuela de Polonia que deja a España sin ser cabeza de serie del Mundial (16/11/2017). Diario Marca.

23 de octubre de 2017

De campeón del mundo a buscar equipo en LinkedIn


Cuando Italia ganó su cuarto Mundial en 2006, rompió un maleficio de veinticuatro años sin alcanzar el Olimpo del fútbol. En más de dos décadas, la Azurra alternó desde dolorosas derrotas como la final de Estados Unidos 1994 desde los once metros frente a la Brasil de Romario hasta la eliminación en octavos de final en Corea y Japón 2002 ante Corea del Sur. Y al igual que el combinado italiano, el jugador del mismo, Cristian Zaccardo, también ha protagonizado un vaivén de sensaciones comprendidas entre la gloria y el fracaso.

Todavía estoy bien físicamente. Podría jugar dos años más al alto nivel. Profesional serio y fuerte. Así se definía el lateral derecho en la popular red social LinkedIn, conocida entre sus usuarios para buscar empleo a través de internet. El que me elija, en mi opinión, hará un buen negocio, apostillaba Zaccardo en su perfil que, meses atrás, había rescindido el contrato con el Vicenza para convertirse en agente libre, tras descender a la Tercera División Italiana.

Curtido en una larga trayectoria, el currículum de Zaccardo no deja indiferente a nadie. El futbolista ha militado en las filas de Bologna, Spezia, Palermo, Wolfsburgo, Parma, AC Milán, Carpi, en el mencionado Vicenza y cuenta con diecisiete internacionalidades con la selección de Italia. En su palmarés, destaca el Campeonato Sub21 logrado con Italia en 2004, la Bundesliga alzada con el Wolfsburgo en 2009 y, por encima de todos, el título de Campeón del Mundo conseguido en 2006 en tierras alemanas. Tras haber saboreado la gloria y pese a su comprometida situación profesional, Zaccardo se resiste a colgar las botas.

28 de agosto de 2017

Diez años sin Antonio Puerta


En 1905, Albert Einstein enunció su célebre Teoría de la Relatividad. Según ella, el tiempo avanza a ritmo diferente según el sistema de referencia escogido. Será ese el motivo por el que recuerdo el 28 de agosto de 2007 como si fuera ayer. Era un caluroso día de verano como otro cualquiera, de esos que Sevilla parece un horno, quizá enrarecido por el ambiente de incertidumbre que se respiraba en la ciudad desde el partido de Liga disputado días atrás entre Sevilla y Getafe. Un encuentro que perduraría para siempre por las razones que nunca deben ser recordados los partidos de fútbol: la tragedia.

Han cambiado mucho las cosas desde entonces. Yo tenía quince años, la recesión económica se preparaba para llegar sin ni siquiera haber sido invitada, se podía fumar en los bares, el Milán ganaba Copas de Europa y España estaba dividida entre los seguidores de Los Serrano y Aquí no hay quien viva. Con una noticia referente a esta serie, nos despertaríamos aquella indeleble mañana. La muerte de la actriz Emma Penella se sumaba a la del escritor Paco Umbral, como preámbulo de una trágica jornada que sería finalizada por una noticia que, no por esperada, estaba exenta de dolor.

Porque la esencia de Antonio Puerta se desplegaba más allá del sevillismo. De su bota izquierda saldría el zurdazo ante el Schalke 04 en las semifinales de la Copa de la UEFA de 2006 que llevaría el primer paragüero a las vitrinas del Sánchez-Pizjuán. La denominada Zurda de diamantes, como fue acuñado por la afición rojiblanca, representaba la política deportiva del club donde la combinación entre cantera y jugadores poco conocidos a nivel internacional tantas victorias depararía al equipo de Nervión en los años venideros. 

Tal día como hoy hace diez años, la magia de Antonio Puerta se apagaba para siempre, pero su recuerdo no había hecho más que comenzar. Hoy tendría treinta y dos años, un hijo al que jamás conoció y, con bastante probabilidad, un Mundial, dos Eurocopas en su palmarés; y, tal vez, más títulos levantados con el club de sus amores. Una década después, el fútbol continua estando un poco más huérfano. Y es que esta fatal noticia nos enseñaría que las desgracias unen rivalidades irreconciliables, que no hay mayor título que la vida y que ésta no entiende de colores.

30 de junio de 2017

El récord de Dejan Stankovic


Si hay un jugador que nos evoca irremisiblemente a la época dorada del Inter de Milán, ese es Dejan Stankovic. El portentoso centrocampista balcánico desarrolló la mayor parte de su carrera deportiva en las filas del equipo neroazurro, donde conquistó cuatro Ligas Italianas, dos Copas de Italia, tres Supercopas de Italia y una Copa de Europa. No obstante, más allá de sus nada desdeñables logros, hay que sumarle un récord personal al alcance de muy pocos jugadores en la historia del deporte rey.

Procedente del Estrella Roja de la extinta república de Yugoslavia, Dejan Stankovic recaló en el Lazio de la Serie A italiana en 1998, club cuya camiseta vestiría seis años. Aquel verano de 1998, con tan sólo veinte años, Deki disputaría el Mundial de Francia defendiendo los colores de Yugoslavia. Los tricolores pasarían a los octavos de final del certamen tras ganar a Irán por 1-0, empatar 2-2 con Alemania y ganar por la mínima a Estados Unidos. El joven volante fue alineado en dichos encuentros, aunque Yugoslavia quedaría eliminada en octavos de final ante Holanda.

La tensión religiosa y étnica que asolaba el país en el marco de los grandes problemas políticos, sociales y económicos latentes desde 1991 condujeron a abrir un nuevo capítulo en la Guerra de los Balcanes. Como consecuencia, en 2001 Yugoslavia continuó desmembrándose en repúblicas independientes. A efectos deportivos, la selección de Yugoslavia se convirtió oficialmente en Serbia y Montenegro y Dejan Stankovic, nacido en Belgrado, pasó a jugar en dicho combinado. Con los serbios, el ya jugador del Inter de Milán disputaría el Mundial de Alemania en 2006, donde la actuación de Serbia y Montenegro fue meramente anecdótica. Cosecharían cero puntos, con dos goles a favor y diez en contra, al perder contra Costa de Marfil, Argentina y Holanda.

Sin embargo, las transformaciones políticas no habían llegado a su fin y, tras un referéndum, los ciudadanos de Montenegro decidieron independizarse de Serbia en 2010. Aquel año, Dejan Stankovic disputaría el Mundial de Sudáfrica con su tercera selección distinta: la recién bautizada Serbia. En tierras africanas, el combinado serbio no pudo mejorar el papel protagonizado en el Campeonato del Mundo anterior y, tras una increíble victoria ante Alemania por 1-0, las Águilas Blancas, cayeron derrotadas ante Ghana y Australia, lo que la dejó a las puertas de los octavos de final, una hazaña que no podría lograr ni con tres selecciones diferentes.

Fuente: Carlos Torregrosa (26/6/2017). El único futbolista que jugó tres Mundial ¡con tres selecciones diferentes! Página BeSoccer.